“Comer y rascar, todo es empezar”. Antiguo refrán español.





 

El Marqués se enriquece
12.2009
 

foto1 Hay pocas líneas y marcas de vinos en Chile tan celebradas y consistentes en el tiempo como la del Marqués de Casa Concha, de Viña Concha y Toro, de la cual es responsable Marcelo Papa, distinguido como Enólogo del Año 2007 por el Círculo de Cronistas Gastronómicos. Todos los años sus vinos obtienen puntajes destacados en las revistas y guías especializadas, y son especialmente apreciados por la buena relación precio-calidad que exhiben (si bien en los últimos tiempos el precio de ellos ha crecido bastante más rápido que el IPC, todavía, a $9.000 la botella, son muy competitivos en términos de calidad).

Esta línea se ha enriquecido recientemente con la incorporación del carmenère a sus tradicionales tintos (cabernet sauvignon, merlot y syrah). El nuevo integrante proviene de Peumo, valle del Cachapoal, de un viñedo que ha sido destacado como ideal para la variedad, y del cual ha salido un vino tan notable como el Carmín.

foto1Este primer carmenère de Marqués de Casa Concha es del 2007, de una cosecha que ha sido excepcional para las cepas tintas en varias zonas del país. Ya en la nariz se siente todo su poderío: aromas intensos de fruta negra y especias, particularmente de pimienta. En la boca muestra buena acidez, equilibrio y taninos maduros y amables. La madera de sus 16 meses de guarda en barricas de roble francés todavía está muy presente, y entrega claras notas de chocolate y vainilla, pero se irá integrando bien al conjunto con el correr del tiempo. Es un vino realmente voluptuoso, largo, que hay que beber a no más de 16-17° C.

Otra novedad de la línea Marqués de Casa Concha se refiere al cambio de origen de dos de sus integrantes. El chardonnay, que tradicionalmente se hacía con uvas de un antiguo viñedo de Pirque, a partir de la cosecha 2008 se ha empezado a elaborar con fruta del valle del Limarí para conseguir la frescura, mineralidad y elegancia que hoy se busca para esta variedad. Tanto en nariz como en boca, es un vino delicado y goloso a la vez, muy armonioso y elegante, rico en notas de pera y avellana. En el paladar se siente maduro y untuoso, pero al mismo tiempo fresco por su acidez frutal. Fue fermentado 11 meses en sus borras en barricas de roble francés nuevas (33%) y de segundo y tercer uso.

El otro vino de Marqués de Casa Concha que cambia su origen es el syrah, que a partir del 2007 se hace con uvas de Buin en lugar de las de Peumo que se empleaban hasta la añada anterior. Aquí también hay un propósito de buscar para la cepa mayor frescura, delicadeza y elegancia. Es decir, hacer del syrah un vino más elegante y tal vez menos impetuoso. Pero, de todos modos, este syrah es de gran potencia y concentración, maduro, firme e intenso en sus sabores frutales. Como es el syrah cuando se le suelta las riendas. Pero este fue bien domado con los 18 meses que permaneció en barricas de roble francés. Un muy rico vino. (E.R.)